Nuevamente al Iztaccihuatl 2018


     Nueve meses han transcurrido después de la última expedición en la cual participaron mi esposa, hija y su novio acompañándonos a un servidor y mi hijo José Alfredo, quien iniciaba en este deporte, habiendo tomado la mala decisión de intentar ascender al Iztaccihuatl sin antes haber logrado cima en otras montañas como se lo recomendé.

     No quise desilusionarlo a sabiendas de que no lo lograría sin embargo lo cargué con el equipo necesario para la expedición e iniciamos la aventura con los resultados que ya uds. se enteraron al ver el video correspondiente.

     Llega 2018 con mi intensión de continuar en este deporte para lo cual continúo con mis entrenamientos: running, cardio, elíptica de manera diaria con la intensión de fortalecer mi cuerpo. Consiente de que a mi edad cada vez iba a ser mas complicado las expediciones, no dejé de motivarme. Incluyo a mis entrenamientos la utilización de una máscara de entrenamiento para simular las condiciones de altura en la montaña ajustándola a los 18 000 pies y al mismo tiempo darle inclinación a la caminadora para que mis entrenamientos fueran los mas adecuados.

     Para principios del mes de Julio tomo de decisión de iniciar mi temporada de ascensos, misma que desde principios de año ya me estaba planeando con el ansia de que pronto llegara, sin embargo mi trabajo y otros compromisos cada vez interferían mas y mas en mis deseos.  Recibo el calendario correspondiente para las expediciones del mes y elijo la fecha del 28 y 29 de Julio para mi expedición, realizo los trámites correspondientes con el club Mountaing Experience sin saber que el día que me reporto era el último para el cierre del grupo, me apresuro al pago de $ 2,700.00 ( costo que incluye el viaje, equipo y alimentación por parte de la empresa) y preparo mochila, equipo y la reservación de hotel en la Cd. de México. 

     Arribo a la Cd. de México el día 27 de Julio de 2018 a las 14:40 hrs, me hospedo y el resto de la tarde la ocupo para caminar por la ciudad en fase de aclimatación. Llega el día 28 y nuestro punto de encuentro es en la colonia condesa a las 11:00 hrs , punto en donde fueron llegando de diversas direcciones todos los que en ese día seríamos compañeros de expedición para juntarnos un total de 33 montañistas. Completado el grupo y guías correspondientes (6 aprox. sino mal recuerdo) nos dirigimos hacia Amecameca en donde se nos dio el tiempo necesario para la compra de productos chatarra ( así nos dijeron los guías) que fuéramos a consumir. Entre bebidas de cola, energéticas y chuchería y media así como tlacoyos ( alimento típico de la región con nopales, queso, frijoles y otros ingredientes) por algunos otros no entrándole un servidor debido a que nunca los he consumido y no quise correr el riesgo de una mala digestión y sus resultados.

     Finalmente llegamos a Paso de Cortés en donde caminamos por un tiempo, se realizaron los trámites correspondientes de ingreso al parque. Todos anduvimos caminando y presentándonos para iniciar la convivencia entre compañeros de expedición. Nos dirigimos hacia el albergue de Altzomoni, que por cierto nunca había visitado en mis pasadas expediciones y en donde pasamos el resto de la tarde para iniciar el ascenso a primeras horas del 29 de Julio.

     El resto de la aventura se las dejo en el video siguiente para completar mi reporte.


Para poder lograr llegar a la cima de las montañas más altas hay que luchar contra el cansancio, el dolor, el desgaste de la altura o el clima. Lo que más aprendo de la montaña es que el fracaso enseña más que el éxito ya que cuando caemos nos damos cuenta qué tan fuerte podemos llegar a ser al levantarnos. Somos más fuertes de lo que imaginamos pero necesitamos ponernos a prueba para saberlo. El desafío físico y el dolor que proporcionan las montañas realmente te enseña qué tan poderoso es el ser humano cuando pone algo en mente y camina para alcanzarlo, no hay mayor satisfacción que saber que lograste lo que parecía imposible. A veces tu cuerpo, tu mente y tu espíritu tienen sus maneras de enseñarte de lo que eres capaz y sorprenderte gratamente.


      Las dificultades me han enseñado no solo sobre fortaleza física sino que también mental y emocional, lo que hoy aplica en todos los ámbitos de mi vida.